Vacío de contenido

Entrevista al escritor gaditano Alberto Castrelo | #MundoLiterario

Hoy entrevistamos a Alberto Castrelo, escritor y aventurero incansable. Recientemente publicaba nuevo libro, “Vacío de contenido”:

  • Hoy entrevistamos a Alberto Castrelo, escritor y aventurero incansable.
  • Recientemente publicaba nuevo libro, “Vacío de contenido”: un libro repleto de historias maravillosas, de momentos hilarantes y de relatos inspiradores.
  • Hoy tenemos la oportunidad de charlar con él de literatura, política y aventuras solidarias.

Vacío de contenido

“Vacío de contenido” es tu nuevo libro. En absoluto hay que dejarse llevar por su título, ya que está repleto de historias maravillosas, de momentos hilarantes y de relatos inspiradores. ¿Cómo definirías a este nuevo hijo literario?

Pues como un buen compañero de batallas. Creo que es un libro que te incita a seguir leyendo, que sorprende por la diversidad del contenido y que es muy “rebelde” si puede llamarse así. Rebelde en el sentido de que no sigue un orden estipulado; puedes leer dos textos en una tarde y dejarlo para dentro de un mes que no perderá ni un poquito de su atractivo; acabártelo en tres días y releerlo para volver a sacarle jugo. Supongo que es un hijo literario clavadito a su padre, de los que no se dejan conducir.

Entre las páginas de Vacío de Contenido podremos encontrar de todo; poemas, narraciones cortas e intensas, cuentos, incluso chistes y narraciones históricas. ¿Fue difícil aunar todas estas líneas narrativas en el libro o precisamente fue así como él pidió que se fuese construyendo? `

Realmente fue fácil. Aunque el libro contiene de todo, existe un eje central: el fondo. Es decir, al escribir cada texto, sin importar la forma ni la temática, tenía muy claro que al final, en las últimas líneas de cada narración, poema o cuento, lo que buscaba era impactar. Provocar la sorpresa y posterior reflexión en el lector. Digamos que el libro me pedía la forma aunque yo tuviese claro cómo quería construirlo.

Aunque el libro contiene de todo, existe un eje central: el fondo.

Vacío de contenido

Alberto Castrelo

Aunque resides actualmente en Madrid, eres un enamorado de Cádiz, tu ciudad de nacimiento, y eso también se deja ver en las páginas de su libro. ¿Cómo ves a tu querida ciudad hoy día (desgraciadamente, una de las más castigadas por la crisis) y cómo planteas su futuro?

Bueno, la veo como la llevo viendo desde que tengo uso de razón: preciosa. Porque Cádiz es bonita al natural, sin maquillajes que disimulen sus ojeras ni el paso del tiempo. Cádiz es bonita desde que amanece hasta que anochece y no necesita de florituras que la enmascaren para serlo. En Cádiz tenemos una idiosincrasia propia que siendo la misma que nos glorifica nos hunde. Si en Cádiz tenemos ese saber de la calle, esa picaresca y esa forma de vida es porque la calle y la vida nos ha hecho así. Supongo que fruto de esto los gaditanos nos negamos a pasar por el aro de lo que la sociedad actual exige, ese bucle de trabajo-dinero-casa. Creo que tenemos mucho que ver con el carácter latino y eso precisamente es lo que nos hace tener una sonrisa aun sin tener nada, cuando en esta sociedad que llaman del bienestar la gente tiene todo –material- menos la sonrisa. En Cádiz estamos sufriendo del mal que azota a toda España, que no es la crisis, sino la política. Y ahora mismo creo que será complicado salir de ese problema.

Cádiz es bonita al natural, sin maquillajes que disimulen sus ojeras ni el paso del tiempo.

En tu libro encontramos una fuerte crítica social, tanto a elementos de nuestro pasado como país, como a personajes y situaciones más modernas. ¿Cómo ves la actualidad de España, hay espacio para la esperanza?

Me encanta esta pregunta. Desgraciadamente las poltronas políticas son el mal del siglo XXI. Esas clases acomodadas hacen de las ciudades los cortijos de los partidos y en Cádiz, por ejemplo, se han apoltronado durante mucho tiempo, al igual que en Andalucía o España. Digamos que el asentamiento de gaviotas en la playa gaditana y la moda de las rosas en el jardín andaluz le han costado mucho a nuestras ciudades y a nuestra gente. Aunque la moda de plantar rosas y engordar gaviotas lleva en nuestro país desde que empezamos a ser democráticamente controlados. Parece ser que esta primavera se lleva el morado y el naranja, y no porque lo diga Zara, sino la ciudadanía. A mí personalmente no me gustan nada las rosas porque cuesta mucho mantenerlas,- soy más de geranios que para eso soy andaluz-, las gaviotas me dan un poco de asco por como dejan todo de empantanado a su paso y tampoco soy de seguir modas, porque mire usted que los colores de esta primavera no casan con el fondo de mi armario. Así que mientras sigamos creyendo en modas, engordando pajarracos y dejando al pueblo en sequía por porque las rosas estén nutridas en vez de usar el coco y la lógica para administrar, no veo un futuro demasiado próspero. Supongo que el problema está en la base, en aquellos ciudadanos que siguen pensando que la rosa da alegría al jardín, la gaviota es un animal cercano que no pica y que cualquier color de moda combina con la justicia. La educación, ahí es donde está la línea de salida a nuestro futuro.

Desgraciadamente las poltronas políticas son el mal del siglo XXI. Esas clases acomodadas hacen de las ciudades los cortijos de los partidos.

Antes de “Vacío de contenido”, has publicado otros dos libros de registros muy distintos a este. “No soy político, soy un ciudadano que es más importante”, un ensayo en clave de humor y sencillez sobre la situación política y económica del país, y  “¡Que viene el Papa!”,  una hilarante comedia teatral de enredos. Háblanos sobre ellas.

Bueno el primero era un ensayo sobre política. Una especie de manual donde ver “cómo nos han tomado el pelo”. Fue un proyecto muy ilusionante porque además la recaudación iba destinada a comedores sociales. Aun así era un libro de difícil calado en un país donde la gente se toma la política como el fútbol. Donde defender tu opinión es más importante que defender tus derechos. Recibí muchas críticas positivas del mismo y fueron muy interesante los coloquios que se montaron en las presentaciones. También me llevé mis críticas, porque como el español tiene necesidad de catalogarlo todo, para los que eran de izquierdas yo era de derechas y para la derecha yo era el demonio comunista. Es lo que te digo, es imposible evolucionar en un país así donde para la inmensa mayoría todo es blanco o todo es negro.

Respecto a la obra de teatro ¡Que viene el papa! Fue una auténtica gozada, tanto escribirla como escuchar las opiniones de los que la han leído. Disfrute mucho el antes, el durante t¡y el después. Creo que dentro de la modestia de alguien que está empezando: para mí fue todo un éxito, más por calidad de las opiniones que por la cantidad, ya que si quiera llegó a presentarse. Actualmente estoy intentando encajarla para representarla.

Hay autores que hablan en novela, en poesía o en ensayos. Yo creo que mi idioma es el de los relatos.

¿Piensas un nuevo cambio de registro en tu nuevo libro?

Sí, supongo que he encontrado mi forma, mi lenguaje. Hay autores que hablan en novela, en poesía o en ensayos. Yo creo que mi idioma es el de los relatos. Es un idioma que hoy día creo que está infravalorado. Cualquiera escribe un relato corto con una palabra rimbombante, empalagosa y bonita, pero para mí los relatos no van de eso. Para mí un relato tiene que despertar en el lector curiosidad, intriga y sentimiento. Tiene que hacer que el lector diga <<vaya, nunca lo había visto así>>. Supongo que una vez que uno lee a Cortázar o Galeano la vida le cambia o por lo menos algo se le remueve dentro. Aunque también los habrá que no se les mueva nada, que los hay muy impermeables. Hay gente que juega al fútbol pensando que le debe mucho a Messi o Cristiano, por lo que han visto en ellos. A mí me pasa lo mismo con estos autores.

Eres un aventurero incansable. De hecho, en 2015 culminaste el Reto Kira, en la que cruzaste España en bicicleta desde Cádiz hasta Gijón, atravesaste la cornisa cantábrica para llegar a Bilbao y volver a Cádiz. Todo ello para recaudar dinero contra el cáncer infantil en favor de la APU (Asociación Pablo Ugarte). Háblanos de esta hazaña.

Bueno, una hazaña que no voy a olvidar en la vida, más aun cuando lo hice sin ser ciclista, gustarme la bicicleta y con una bicicleta que no llegaba a los doscientos euros en algunos puntos de venta. Para mí fue un punto de inflexión por muchos motivos.  En primer lugar, el motivo que me llevo a hacerlo. Creo que existen pocas cosas que llenen tanto –a decir verdad creo que ninguna- como entregarse a una causa por los demás. En segundo lugar iba a demostrar a mucha gente que se puede nadar contracorriente y salir airoso de los aluviones de comentarios negativos y escépticos que te caen cuando pides ayuda y consejos, solo porque ellos consideran que no se puede según su experiencia. Por otro lado también iba a demostrar que el mundo es un lugar fantástico, que la gente se ayuda y se une cuando tu causa es justa y que los malos son pocos y ruidosos, pero que realmente la gente merece la pena. Y por último competían conmigo mismo, me llevaba a mis límites y, créeme si te digo que no hay mejor sensación que competir contra ti y ganarte. Se recaudaron cerca de 5000 euros, entre otras cosas gracias a las iniciativas de la gente a mi paso por las distintas ciudades donde me recibían, acogían y preparaban actos y eventos.

Fue un mes muy intenso de emociones, encuentros con desconocidos, niños, padres, amigos junto con un sinfín de experiencias y anécdotas que pronto verán la luz en un libro cuyos beneficios irán destinados a la misma asociación contra el cáncer. Podría deciros muchas cosas, pero os recomiendo que os hagáis seguidores de la página de Facebook “Reto Kira 2016”, en la que podéis ver todo el historial del evento, un video resumen de lo que fue en 2015 y lo que será este año, porque habrá nuevo reto en dos meses. Será otra aventura con diferentes protagonistas y diferente itinerario. La causa: la misma.

Están surgiendo una serie de inquietudes en la gente joven que hace que tengamos la necesidad de leer y buscar información.

¿Cómo ves el panorama de la lectura en España?

Bueno, creo que poco a poco va ganando adeptos de nuevo. Afortunadamente la televisión nos lo está poniendo muy fácil ya que la exquisita programación de la que nos hace partícipes propicia que la gente, aunque sea por desidia, termine cogiendo un libro.

Creo también que están surgiendo una serie de inquietudes en la gente joven que hace que tengamos la necesidad de leer y buscar información, ya que sabemos que los medios convencionales no son más que empresas que van a hacer su negocio y el rigor actual de la información dependerá del rigor en nómina del que paga. Por esto en un afán de culturizarse, evadirse o imaginar, soñar y desconectar la gente lee.

Creo que la cultura de la lectura va calando poco a poco, aunque habría que mirar qué se lee, que los top ventas de libros hay veces que dan miedo. En España hemos sido testigos de colas y colas para la firma de un libro, cosa que me parece fantástica, si quien firmase ese libro hubiera sido Pérez Reverte, Galeano, Sampedro u otros del mismo talante. El problema es que al final de esa cola con su bolígrafo preparado para firmar el autógrafo había de todo menos un escritor.

¿Crees que se debería incentivar más el aprecio por la Cultura desde las administraciones?

¿Más? ¿Pero es que se incentiva algo? El señor que dice que la mujer tiene que estar en casa fregando tiene un problema de cultura. El señor que vea un hombre negro y cierra la puerta tiene un problema de cultura. Cuando aquí pensamos que un musulmán es lo mismo que un yihadista tenemos un problema de cultura. El radical islámico que dice que hay que matar a los cristianos porque su religión así lo dice tiene un problema de cultura. El señor que piensa que la solución de España pasa por volver a una dictadura como la de Franco tiene un problema de cultura. El que piensa que hay que cerrar fronteras tiene un problema de cultura. El que piensa que las iglesias hay que quemarlas con los curas dentro tiene un problema de cultura.  Aquellos que creen que el toreo es arte por el simple hecho de ser una tradición tiene un problema de cultura. El que piensa que en la iglesia solo hay pederastas tiene un problema de cultura. El que piensa que los ateos somos un mal tiene un problema de cultura. Todo aquel que es intolerante, no cuestiona, adoctrina, no piensa en los demás y solo concibe la realidad bajo el prisma que le han inoculado, tiene un problema de cultura.  Quien no pisa un teatro, no abre un libro, no visita exposiciones y no se interesa por el arte en general pero no falta a la cita de los programas del corazón, tiene un problema de cultura.

La cultura en un país es todo, es la base del respeto, la educación, la libertad y el progreso. El problema está en que Europa -esa que siglos atrás fue ilustrada-, y el mundo en general, dejó de moverse por la cultura, la libertad y el progreso humano para cambiar los libros por dinero, por eso estamos en una sociedad  donde no merece la pena dedicarle tiempo a todo aquello que no te vaya a dar una vida con piscina, dos cochazos y una nómina con muchos ceros.

Mi respuesta es un rotundo Sí: necesitamos incentivar, urgentemente, el aprecio a la cultura. Aunque a éstas no les convenga.

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Biografía del autor: Alberto Castrelo

Alberto Castrelo es un joven gaditano de 30 años que reside actualmente en Madrid por motivos laborales. Diplomado en Turismo y amante de los vinos, trabaja en una importante empresa de ámbito nacional e internacional.

Tiene en su haber tres obras publicadas; Su obra primigenia fue “No soy político, soy un ciudadano que es más importante”, un ensayo en clave de humor y sencillez sobre la situación política y económica del país; “¡Que viene el Papa!”, su segunda obra, fue una hilarante comedia teatral de enredos que ha arrancado la risa de todo aquel que la ha leído; Su tercera obra es “Vacío de Contenido”, un manuscrito de relatos cortos que, paradójicamente, es justo lo contrario a lo que su propio nombre indica, pues en estos microcuentos y relatos Alberto logra tocar hondo en sus lectores.

Además de sus escritos Alberto ha presentado exposiciones pictóricas en varias ocasiones, ha colaborado con revistas digitales y ha llevado a cabo diversas iniciativas en otros campos.

Amante de los deportes extremos y de riesgo, aventurero incansable, tanto intelectual como físicamente, Alberto culminó con éxito el pasado año el Reto Kira 2015 (Facebook). Una aventura en la que se embarcó y en la que cruzó España en bicicleta desde Cádiz hasta Gijón, atravesó la cornisa Cantábrica para llegar a Bilbao y volver a Cádiz para recaudar dinero contra el cáncer infantil en favor de la APU (Asociación Pablo Ugarte). La hazaña se realizó durante el mes de Julio del pasado año y sus seguidores están de enhorabuena, pues este año habrá Reto Kira 2016.

Actualmente Alberto se encuentra escribiendo el libro de esta emocionante aventura, cuyos beneficios irán destinados a la misma Asociación que le ayudó en la consecución del reto. Además está inmerso en la producción de la obra teatral “¡Que viene el papa!” y preparando una nueva exposición de pintura.

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