CULTURA Y PENSAMIENTO | Entrevista a Carlos Enrique Cabrera

 Hoy tenemos el honor de publicar la entrevista que Carlos Enrique Cabrera concedió a nuestra

 Hoy tenemos el honor de publicar la entrevista que Carlos Enrique Cabrera concedió a nuestra colaboradora Marisa Caballero (AQUIMARISA), en la que nos mostró su pensamiento acerca de temas tan candentes como la crisis económica en España o el futuro de la Cultura en nuestro país.

Carlos Enrique Cabrera es escritor, profesor universitario y promotor cultural. En 2001 fundó la revista cultural de letras, artes y pensamiento Caudal, que bajo su dirección lleva ya publicados 26 números. Ensayos y cuentos suyos han aparecido en diversos medios impresos y digitales y son de su autoría el libro Reflexiones de bolsillo (2002) y el conjunto de microcuentos de pronta aparición Conjuros. Mantiene en La Comunidad del diario madrileño El País el blog Conjuros y en Blogger el blog promocional de la revista Caudal.

Universo La Maga (Marisa): Carlos lo primero agradecerte el tiempo y el pensamiento que nos has dedicado, ya sabes que tus opiniones nos merecen una gran respeto y también sentimos hacia ti una gran estima. Como tú bien sabes en España estamos viviendo momentos muy difíciles: a un paro sin precedentes se le une la debacle económica.  Va creciendo cada vez más en la sociedad el estado de indignación general, y percibimos una falta de respuesta y sensibilidad preocupante por parte de nuestros gobernantes.  Se toman medidas económicas que sólo afectan a la clase  media y media baja, ninguna medida se ha tomado hacia los que de verdad tienen dinero, y  los más  desfavorecidos  parecen ser tratados como maleantes por parte de nuestros dirigentes. En medio de toda esta turbulencia, también queríamos preguntarte sobre tu visión del papel de la Cultura en todo este momento actual. La primera pregunta, obligatoria prácticamente, sería: ¿Cómo ves el panorama económico y social actual en España?

Carlos Enrique: Muy preocupante, y esto sobre todo por la extrema capacidad de metamorfosis de los problemas que cada día parecen presentar una nueva cara, así como por la tremenda dimensión y amplitud de los mismos, que desbordan a todos los actores que deben enfrentarlos. Parecen incluso jugar con ellos… Pero además, es muy preocupante que el Gobierno del PP ande a la deriva y dando palos de ciego, sin ideas claras y sin ideas a secas y, para colmo, que actúe en todo momento con la mayor arrogancia y prepotencia, tomando medidas no consensuadas (como sería más que deseable en la actual situación del país) e imponiéndolas a puro decretazo…

U.: ¿Prevés cuál será la reacción del ciudadano español, cada vez más empobrecido?

C.E.: Entiendo que sólo le queda emplearse a fondo y luchar con todas sus fuerzas por la vida y el bienestar propios y de los suyos: si se calla y asiente y consiente lo trituran. Sobre todo a la clase media que es la que parece estar llevando hasta ahora la peor parte de la crisis y de las medidas que el Gobierno está implementando a la brava. Por fortuna, creo que los ciudadanos (o los diversos colectivos del Estado español) están reaccionando de la forma debida, quizá (haciendo predicciones futuras) la fuerza y contundencia de las protestas se vaya incrementando con el tiempo e incluso (así lo entiendo) surgirán novedosas formas de lucha social… De hecho, sin ir más lejos, ya ahí tenemos la actividad de muchísimos ciudadanos españoles en Internet y las redes sociales (Twitter, Facebook) que son hoy por hoy de forma evidente un hervidero de reclamos, denuncias, e ingeniosas sátiras y críticas a Rajoy y sus ministros…

U: ¿Qué opinas de la corrupción que ha ido invadiendo los sótanos del poder?

C.E.: Lamentable, terrible; buena parte de la crisis se debe sin duda a la corrupción que además de “derivar” fondos públicos propicia y promueve el dispendio, el derroche, el fasto, las obras públicas suntuarias y/o absolutamente superfluas y sobrevaluadas; pero asimismo está vinculada a ésta la propia incapacidad de los políticos de dar solución real a los problemas de los ciudadanos y en el momento actual de enfrentar la crisis y ponerle término: Si ocupar un cargo es cuestión de tener mano izquierda y no de capacidad, vocación de servicio y probado talento, ahí tenemos clara la ecuación: los ineptos mandan y claramente, así no hay barco que navegue y pueda llegar a buen puerto ni crisis que se pueda superar, ¿no?…

U: ¿Cómo explicas el silencio de la mayoría de nuestros intelectuales en estos momentos?

C.E.: ¿Te refieres al silencio de los intelectuales frente a la crisis y los recortes del Gobierno de Rajoy? Bueno, éste es sin duda un fenómeno universal y que además viene ya de muy atrás en el tiempo: la figura del intelectual en los países democráticos, de vida política y social estable y normalizada está a la baja, en franca decadencia, o quizá sólo en hibernación. Entiendo también que el mundo actual es tan tremendamente complejo, que su descripción, valoración y análisis ha caído (es otro de nuestros grandes males de hoy) en manos de sutiles y extremos especialistas. ¿Quién sabe hoy desde el mundo de las letras (por ejemplo) lo que es eso de los “mercados”, o la prima de riesgo, o las agencias de calificación, o los bonos basura, o los fondos de inversión, o el Ibor y el Euribor, etcétera, etcétera… El mundo se ha hecho más intrincado y opaco, y asimismo el enemigo a combatir, que ha perdido concreción y materialidad, se ha difuminado: ¿Cómo se puede hacer frente a los inversores o a los fondos de pensiones o a la City de Londres o a Wall Street… o a las grandes corporaciones multinacionales? Todo esto necesariamente debe generar (entiendo yo) no sólo incertidumbre, desasosiego, temor, sino también desesperanza, el íntimo y arraigado convencimiento de que no hay lucha posible, que toda batalla nuestra está perdida de antemano, que el ubicuo enemigo es absolutamente imbatible… De todos modos, entiendo que la actual crisis, en definitiva, va a variar esto, va a avivar el debate y la crítica como reflexión y pensamiento, va a volver a poner en actitud claramente beligerante (por lo que les va en ello) al conjunto de la población y con ella también a los intelectuales. De hecho ya son muchos los escritores españoles que están dejando oír su voz crítica en los medios de comunicación y fíjate cómo la escandalosa subida del IVA ha movilizado a la gente del cine, del teatro, de las artes visuales, actores, músicos, etcétera…

U:  ¿Qué culpa tienen los gobernantes y los ciudadanos de la situación actual?

C.E.: Siendo serio y honesto, o queriendo serlo, hay que decir que sin la menor duda la mayor culpa en la situación actual la tienen los políticos: todo el entramado de la especulación inmobiliaria, de la recalificación y abaratamiento del suelo la propulsó e inició el PP; luego el PSOE continuó con la burbuja inmobiliaria y no fue capaz de pincharla porque quizá nadie en aquel supuesto estado de bienestar y bonanza extremas se lo hubiera permitido: lo mismo hasta lo sacaban del poder. Así el Estado se convirtió en un negocio. La responsabilidad de la clase política en el estallido de la crisis y en las consecuencias que ha traído consigo está estrechamente ligada a la responsabilidad criminal de la banca privada y los grandes grupos financieros, a todas luces tremenda. Por otra parte, los ciudadanos: claro que también tienen culpa, la gente (como se suele decir) se apunta a un bombardeo, no digamos a una gran fiesta que parece no tener fin. Y ahí cayeron casi todos los ciudadanos españoles sin distingos, ¿no?, con el severo endeudamiento de las familias…

U: No me atrevo a hacerte la pregunta del millón, pero es imprescindible que lo haga, tu honestidad nos va a dar la respuesta más temida: ¿Lograremos salir del hoyo en el que nos vemos?

C.E.: Yo entiendo que sí. O más exactamente, espero que sí, que España y el conjunto de Europa logren salir de la crisis actual como han salido de otras situaciones de extremo descalabro y conflicto incluso peores en el pasado: pensemos, por ejemplo, en la primera y segunda guerra mundiales y sus terribles consecuencias. Entiendo que es mucho lo que nos va en ello, porque Europa es hoy por hoy uno de los espacios de mayor humanidad del planeta que de ningún modo podemos permitirnos perder, vivamos donde vivamos y sea cual sea nuestra nacionalidad, como referente, como ejemplo a seguir, como entidad propulsora del cambio en el mundo, del cambio para bien en el mundo. De modo que quiero creer que sí saldrá de la crisis. Lo que sí parece estar claro es que ya nada volverá a ser igual y que los niveles de crecimiento y de bienestar y de riqueza bajarán de forma notable. Pero quiero creer asimismo que esto será bueno y que llevará a los pueblos de Europa a buscar la felicidad (que en realidad es de lo que en última instancia se trata) dentro de las muchas o pocas limitaciones que surjan en el nuevo orden de cosas que saldrá o se impondrá tras la crisis…

U: Con respecto a los usuarios de Universo La Maga, principalmente artistas y seguidores de la cultura: ¿cómo ves el panorama cultural español?

C.E.: La española es una cultura dinámica, rica, viva, vigorosa y muy diversificada. El momento actual, eso sí, es de cambio acelerado y de gran incertidumbre. Los nuevos medios han modificado todo el accionar cultural de la noche a la mañana: la industria discográfica, por ejemplo, se ha visto obligada afrontar grandes retos. Y sin duda grandes pérdidas también. Y el cine mismo se ha visto seriamente asediado por Internet y a través de él por la piratería. El mundo del libro y de la creación literaria (por centrarme en es lo que más conozco) vive un momento igual (…), de grandes cambios, transformaciones y, por tanto, de gran desasosiego… El libro digital parece que terminará imponiéndose con fuerza a los lectores, lo que se verá potenciado con el aterrizaje reciente de Amazon en Madrid, etcétera. Quiero creer que todo esto, ligado a la profunda y severa crisis que no es solo económica y financiera, sino también social, política y espiritual, ética, dará más bien frutos positivos, porque hará a los creadores (en el amplio sentido) más ricos, más exigentes, más creativos y más arriesgados, más críticos. Debemos pensar que las obras más representativas (sigo con la creación literaria) de la literatura española, El Quijote, La Celestina, El Lazarillo, El Buscón, surgen precisamente en una época de profundos cambios y confrontaciones ideológicas (y en todo orden en definitiva) y de severa crisis social y económica… ¿Por qué habrá de ser diferente hoy…?

U: Qué problemas añadidos encuentran nuestros artistas precisamente ante la situación de crisis?

C.E.: Bueno, a los muchos recortes de Rajoy que retraen sin duda y de forma clara y significativa el consumo general y el consumo de cultura en particular, ahora hay que sumar la terrible subida del IVA, nada más y nada menos que del 8 al 21 por ciento: España será a partir del primero de septiembre el país de la zona euro que aplicará el IVA más alto a los espectáculos culturales: ¡todo un escándalo! Muchos de los titulares de la prensa y las declaraciones de los actores más afectados hablan o señalan que esto supone un verdadero atentado contra la cultura, un “verdadero zarpazo”, decía Almodóvar. Y claro, un feroz atentado contra todo lo que la cultura implica, supone, promueve: riqueza espiritual, capacidad crítica, cohesión social, etcétera… De todas formas, como ya señalaba más arriba, espero (y deseo) que esta situación de descalabro generalizado haga que los artistas españoles en su conjunto sean capaces de aguzar el ingenio para buscar fórmulas alternativas; y que esto también se vea reflejado, aparte de en la comercialización y la difusión de las obras artísticas a través de medios y fórmulas novedosos, en los contenidos y la calidad de las mismas. Estos sacudones pueden oxigenar bastante los músculos del arte y de la creación en toda España y quizá en breve empecemos a ver novedosos y vigorosos frutos. Al menos eso es lo que espero y deseo…

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