Boris Rozas

Entrevista a Boris Rozas, autor de «Las mujeres que paseaban perros imaginarios» | #MundoLiterario

El premiado autor hispanoargentino Boris Rozas vuelve a construir un poemario revolucionario y transgeneracional, con un

  • El premiado autor hispanoargentino Boris Rozas vuelve a construir un poemario revolucionario y transgeneracional, con un sugerente título: «Las mujeres que paseaban perros imaginarios».
  • Obra ganadora del IV Certamen Internacional Umbral de la Poesía en 2017,  es una profunda metáfora en la que, tomando como punto de partida el viaje, se pone de manifiesto la instantánea continua que es la soledad.
  • Leer la reseña de este poemario.

En el genial prólogo que David Acebes Sampedro ha escrito para «Las mujeres que paseaban perros imaginarios» se destaca el protagonismo del movimiento en el poemario, tanto que llega a definirlo como «poesía cinética». ¿De qué manera pensabas que el movimiento y el tránsito hacia otro lugar o momento, vertebraría este nuevo libro?

En contraposición a mis anteriores poemarios, este es un libro escrito casi en tiempo real, prácticamente a modo de “travelling” cinematográfico. Las diferentes escenas o poemas se van sucediendo unas a otras cronológicamente, dominadas por los pensamientos y sensaciones de la protagonista del libro. Los escenarios se convierten así en verdaderos co-protagonistas del libro.

Respecto al prólogo de David, en efecto es digno de su ingenio. El concepto de poesía “cinética” es muy interesante y totalmente plausible en este caso.

Lo que realmente me atrae de la historia es el coraje y la voluntad necesarios para enfrentarse a la vida desde una perspectiva totalmente diferente

Este movimiento continuo, este éxodo hoy día tan conocido para muchos de nosotros, esconde a quien, de alguna manera, podría ser la verdadera protagonista en la sombra: la soledad. O, como genialmente defines en uno de tus versos, los «naufragios silenciosos» que habitan las calles de ciudades desconocidas. ¿Marcharse de tu propio lugar de origen te lleva a cargar de algún modo con una soledad continua?

A ver, entiendo que esa soledad tan recurrente como necesaria en ocasiones, sí se ve acentuada cuando uno se ve obligado a tomar una decisión tan importante como es la de abandonar tu propio país por causas laborales, como así le ocurre a nuestra protagonista. Empezando por la barrera lingüística, que es ya de por sí enorme, siguiendo por la del entorno, sobrecogedor por instantes, magnífico en su despliegue, pero aterrador en los inicios. No es tan solo un jet-lag funcional, estamos hablando de un rearme físico y por ende espiritual. 

Si bien todos tus libros son contestatarios y originalmente radicales, seguramente estemos ante uno de tus poemarios más valientes. Partiendo de este título tan poco usual que, sin duda, llama la atención desde el primer momento. ¿Dicho título es la consecuencia de figurar (aunque transfigurado) en tu poema «Mujer pisando las hojas» o desde el principio tuvo sentido y definición por sí mismo?

No suelo elegir los títulos de mis poemarios hasta después de concluidos y revisados. En este caso la idea original era bien distinta al planteamiento final, pero  me encantó la metáfora que esconde la elección final del título del trabajo, tan tiernamente humana y prolongable a todos y cada uno de nosotros.

“Mujer pisando las hojas” es el epicentro emocional del libro, en efecto, el punto de inflexión del viaje interior de la protagonista.

Sí coincido contigo en que es un poemario que marca una línea ciertamente diferente con mis anteriores trabajos. Todo evoluciona. 

En contraposición a mis anteriores poemarios, este es un libro escrito casi en tiempo real, prácticamente a modo de “travelling” cinematográfico

Como destacábamos en la reseña, uno de los muchos aspectos destacables del libro es que la voz poética tiene género femenino, pues la trama del poemario se origina a partir del viaje de la protagonista a un lugar tan lejano y desconocido como Melbourne. Es un recurso utilizado a menudo en la novela pero raramente en la poesía. Háblanos de ello.

En este caso no deja de ser una mera casualidad. Lo que realmente me atrae de la historia es el coraje y la voluntad necesarios para enfrentarse a la vida desde una perspectiva totalmente diferente, alejándose voluntariamente de las comodidades prediseñadas, con ese componente cuasi épico. Muchos de mis amigos y amigas se han visto forzados a tomar esta decisión y tienen mi admiración por ello. El elemento transgénero no es decisivo aunque sí importante porque condiciona y amplía el abanico de posibilidades expresivas del poeta.

Boris Rozas

En esta época en la que la crisis y la globalización nos convierten en vectores en movimiento hacia donde el azar profesional les depare, ¿se desarrolla en paralelo una epidemia de soledad?

No sólo por esos aspectos qué señalas, muchos otros influyen también. Las nuevas tecnologías y formas de comunicación, las redes sociales, la escasez de un verdadero tiempo de calidad para las personas. La asfixia del día a día en los entornos laborales, los complejos y barreras limitantes que son auténticos cuellos de botella para las relaciones interpersonales, los complejos físicos, de nuevo las barreras idiomáticas… La cantidad de obstáculos para una socialización adecuada y saludable, son directamente proporcionales al desinterés por el ser humano y al individualismo más salvaje. 

La migración forzada, por la razón que fuere, es siempre dolorosa porque esconde una derrota y humaniza sobremanera al que la padece.

¿Se podría decir que junto al revolucionario retrato de la soledad desde lo femenino hay un retrato de la migración?

Estoy de acuerdo. La migración forzada, por la razón que fuere, es siempre dolorosa porque esconde una derrota y humaniza sobremanera al que la padece.

«Las mujeres que paseaban perros imaginarios» fue ganadora del IV Certamen Internacional Umbral de la Poesía en 2017. ¿Cómo recibiste la noticia del premio?

El Premio Umbral tiene una peculiaridad sobre otros, que quizás fue lo que me empujó a participar en él. Los finalistas de todas partes de España y del mundo, son invitados a leer sus poemas coincidiendo con la gran final del certamen, que se celebra todos los años en el precioso jardín romántico de la Casa Zorrilla de Valladolid, por lo que todos acudimos en igualdad de posibilidades y con un mismo deseo común. En mi caso, tuve la suerte de resultar vencedor entre un buen puñado de excelentes poetas, y con un jurado realmente de altura.

Ciertamente, el Umbral es ya un certamen de referencia en Valladolid, y es mérito indudable de los organizadores y auspiciadores del certamen, a los que desde aquí aprovecho para agradecer y felicitar una vez más.

¿Dónde podrán encontrar tus lectores este nuevo poemario?

Lógicamente en librerías de Valladolid y provincia, además de en la propia web del sello editorial Piediciones

¿Qué nuevas etapas le esperan al poemario?

El mes pasado se presentó oficialmente en mi ciudad, Valladolid, de manera más que exitosa, por lo que probablemente repitamos acto en breve. En el horizonte cercano, las ferias del libro de primavera, y algunas presentaciones conjuntas con otros autores de la editorial. Poco a poco, el libro creo que lo merece.

¿Dónde encuentras tus fuentes de inspiración poética? ¿Prefieres para ello la realidad o la literatura?

Podría decirse que es más bien al revés. Lo poético nos rodea y envuelve de continuo, sólo hace falta darse el tiempo necesario para reflexionar sobre ello y encontrar el modo idóneo de plasmarlo. Bebo de muchas literaturas, pero escribo sobre mis realidades o las que otros tienen a bien contarme.

¿Qué no se ha dicho todavía sobre «Las mujeres que paseaban perros imaginarios»?

Es un libro profundamente intimista, casi un diario de viaje. 

La soledad no es ni mala ni buena compañera de viaje, simplemente es un hecho consustancial al ser humano y hemos de asumirlo como tal cuando se presenta.

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Biografía del autor: Boris Rozas

Boris Rozas

Boris Rozas, autor hispano-argentino residente en España, de amplia y reconocida trayectoria, con once poemarios publicados hasta la fecha, más otros dos en preparación para este 2018: La Ceremonia de los miedos, Poesías Completas del autor, Méjico, y Annie Hall ya no vive aquí, Premio Internacional León Felipe de Poesía, España.

Además es autor de: Bagajes del alma (2004), Lleno del mar (2005), Hemisferio Sur (2007), Huyendo de este jardín, me encontré con el viento (2009), Ragtime (2012), Invertebrados (2014), La senda de las espigas (Antología poética del autor, 2016), La libertad de los girasoles(Plaquette, USA, 2016), Primeras impresiones de un hombre en la sala de autopsias (2016), Souvenirs (Plaquette, USA, 2017), y Las mujeres que paseaban perros imaginarios (2017).

Ha obtenido más de un centenar de galardones literarios hasta la fecha, de entre los que destacamos: Premio Internacional de Poesía “León Felipe”, Premio Internacional de Poesía Pilar Fernández Labrador, Premio Sarmiento de Poesía, Primer Premio del  XXXIII Certamen de Poesía Manuel Garrido Chamorro, Accésit del Premio de Poesía    Ángel Miguel Pozancodos veces finalista del Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma   (años 2012 y 2015), XLII Justas Poéticas de Laguna de Duero, LI Justas Poéticas de   Dueñas, Premio de Poesía “Villa de Ermua”, Accésit del Premio Nacional de Poesía de   Peñaranda de Bracamonte, Primer Lugar del III Concurso Internacional de Poesía “La      palabra de mi voz” (Miami, 2016), Primer Premio IV Certamen Internacional “Umbral de la Poesía” (Valladolid, 2017), Símbolo “Chilanco” XLVIII Cata del Vino Nuevo y  Anochecer Poético (Valdepeñas, 2016), etc.            

Noticias y sobre el IV Certamen Internacional Umbral de la Poesía. Valladolid 2017

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