Daniel C. Narváez y “Horizonte vacío”: un triángulo amoroso que oculta algo muy extraño | #MundoLiterario

Daniel C. Narváez construye con “Horizonte vacío” una novela difícil de clasificar con personajes trabajados

  • Daniel C. Narváez construye con “Horizonte vacío” una novela difícil de clasificar con personajes trabajados al milímetro.
  • El triángulo amoroso entre Jukka, Helena y Jana se irá convirtiendo en algo tremendamente misterioso y extraño. 
  • Escribe la reseña nuestra compañera Raquel Ramos.

Daniel C. Narváez expone en Horizonte vacío numerosas características de su formación y su trayectoria profesional. El escritor es Doctor en Historia del Arte por la Universidad de Murcia y especialista en Historia y Estética del cine. Es por esto que su novela es escurridiza a la hora de ser catalogada en un género determinado, pues sigue la estela de la impresionante formación del autor. Posiblemente, habría que definirla como un thriller, aunque durante gran parte de la novela no sepamos que realmente lo es y creamos estar leyendo una novela romántica. 

En la pantalla se sucedían los planos y las secuencias. De manera rudimentaria Fritz Lang había trasladado la épica del poema mitológico al celuloide. Sombras, luces, seres misteriosos, pactos de amistad traicionados, amores imposibles. Todo con una maestría sin precedente para el momento, los años veinte.

Aunque la acción se desarrolla principalmente en España, la mayoría de los personajes de Horizonte vacío son extranjeros. En realidad, no es correcto clasificar a Jukka, el protagonista, como extranjero, ya que nació en España, y como dice otro de los personajes, es 84% español, ya que, contando a sus dos padres y sus cuatro abuelos, solo uno de ellos es extranjero. Pero ese 16% es importante y no sólo por el nombre.  El personaje de Jukka es muy significativo, resulta fácil de entender e incluso de sentirnos identificados con él. Sin embargo, no resulta ser como cualquiera pudiera pensar. Posiblemente por ese 16%, o simplemente, porque él es él. 

Tampoco Helena ni Jana son españolas; así como tampoco la mayoría de los personajes que aparecen en la novela, algunos con una importancia fundamental en el clímax, pero cometeríamos un grave error si los calificamos de «extranjeros» y los englobamos en la misma categoría. Cada personaje es distinto, cada país es distinto, las relaciones entre ellos están fuertemente marcadas precisamente por su nacionalidad. Discriminación, odio, conflictos que se remontan a varias generaciones atrás… Una Segunda Guerra Mundial que parece no querer terminar nunca. 

—Mi abuelo era de Huittinen. No me preguntes dónde está eso que no tengo mucha idea. No he estado nunca allí. Fue cosa suya enseñarme finés cuando era un crío. Imagina: saber un idioma con el que no puedes hablar con nadie. Es casi absurdo. —Me resulta familiar —dijo Helena sonriendo—. Mi abuelo hizo lo mismo conmigo. Me enseñó estonio y solo podía hablarlo con mi hermana.

—Es como ser un perro verde.

horizonte vacio

Los personajes están muy bien definidos. No sólo sabemos quiénes son, sino cómo han llegado hasta ahí. De hecho, esos episodios de su pasado son historias en sí mismas: la relación de Jukka con una alumna, su estancia en México, su paso por Burgos… La relación de Jana con su profesor y las consecuencias que se produjeron de ella, el pasado de Helena, o mejor dicho, el de su abuelo (un capítulo que muy bien podría considerarse novela histórica). Todo ello muy bien enlazado para explicar la situación actual. 

La novela sorprende. Cambia varias veces de registro. Empieza con una llamada que obliga al protagonista a enfrentarse con su pasado, y el misterio sobre la muerte de la alumna. Las descripciones, muy detalladas, tanto de la rutina diaria del protagonista (es un comercial que presenta promociones a supermercados) y de sus clientes. Pero estas descripciones, que por momentos se antojan excesivas, están más que justificadas. Es necesario que conozcamos a esos personajes, no sólo porque «iluminan» al protagonista con sus relaciones, sino porque son fundamentales en la resolución de la historia. Jukka puede ser un solitario, pero en el fondo está rodeado de amigos, que le ayudarán (le devolverán el favor) cuando lo necesite. Pero esos amigos no aparecen de la nada. Los conocemos, los hemos visto, los entendemos.  

Buena parte de la novela parece una comedia romántica, con un triángulo amoroso entre Jukka, Helena y Jana. Pero hay algo más, algo misterioso y extraño. Puede pasar un tanto desapercibido: después de todo, todos tenemos nuestras manías y nuestras extrañezas. La resolución de la trama es bastante sorprendente y evidente. Quizá solo se trataba de que no queríamos mirar. 

Cuando descubrimos el pasado de uno de los personajes, la obra cambia por completo. No sólo porque de repente se transforma en novela histórica, sino porque a partir de ahí los acontecimientos se precipitan. Pasa a convertirse en un thriller y se introduce en el círculo de la alumna del pasado de Jukka. 

La obra está muy bien estructurada. El autor demuestra un profundo conocimiento de la provincia de Alicante, el trabajo de un comercial, etc. Nos sentimos allí. Pero también parece que estamos realmente en la escena cuando describe la vida de un profesor universitario en Burgos como lo hace también cuando nos sitúa en México. 

La columna vertebral de la novela es el cine. Jukka fue profesor de cine. Jana estudió cine. Es evidente que el autor es un especialista en cine.  Los comentarios que aparecen en algunos pasajes son verdaderas clases magistrales. Pero no es sólo eso. La historia está contada de una manera muy del estilo cinematográfico respecto a que el paisaje no es un mero decorado, sino que acompaña y adorna las emociones de los personajes.  Y el final, en el peñón de Ifach, es puro cine. 

Los tiempos cambian y con ellos las maneras de contar historias (verdaderas o no). Es evidente que hacerlo de una manera artística no se limita al recurso literario. Acudir a elementos cinematográficos, musicales y arquitectónicos enriquece y dota de plasticidad la lectura de una historia singular. En ella, gracias a estos recursos, los personajes son mucho más que letras sobre el papel.

Autora de la reseña: Raquel Ramos
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Biografía del autor: Daniel C. Narváez

(Las Palmas, 1968). Doctor en Historia del Arte por la Universidad de Murcia. En la actualidad es profesor de Narrativa Audiovisual en el Grado en Comunicación Audiovisual de la Universidad de Burgos. Con anterioridad ha sido profesor en el Centro de Estudios Superior Ciudad de la Luz (Alicante) y en la Universidad Autónoma de Zacatecas (México).

Especialista en Historia y Estética del Cine, ha impartido diversos cursos de historia, técnica y lenguaje cinematográfico en México, Colombia y República Checa.

Ha publicado numerosos artículos en revistas nacionales e internacionales sobre estas materias. Igualmente ha publicado diversos libros entre los que destacan: Los inicios del cine. (2004), Historia y cine (2006), La derrota del III Reich. A través del cine (2009) y Marín & Vaillard. Pioneros de la industria cinematográfica y su época (2014).

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