“La llave de la eternidad”, de Gorka Eugenia Argul | #MundoLiterario (Novela)

La novela “La llave de la eternidad”, de Gorka Eugenia Argul, nos sumergirá en la historia

La novela “La llave de la eternidad”, de Gorka Eugenia Argul, nos sumergirá en la historia de la ciencia del pasado siglo a la vez que desarrolla un thriller lleno de acción y antiguos secretos. Os dejamos con la reseña de esta emocionante novela :

Hay dos muy buenas razones para leer “La llave de la eternidad”. Una de ellas es que el lector disfrutará de una novela llena de acción, personajes memorables y una trama enigmática que te impedirá parar de leer. Por otro lado, es una obra que te enriquecerá científicamente y te hará reflexionar sobre lo imposible convertido en verosímil, gracias al tremendo trabajo de investigación que el autor, Gorka Eugenia Argul, ha realizado sobre la historia la de la Ciencia del siglo XX.

La llave de la eternidad

Disfrazado bajo el aspecto de un interesante thriller ambientado en Estados Unidos, encontraremos una importante recreación de las investigaciones de Nikola Tesla, en muchos casos aclamadas por toda la sociedad como ya sabemos (entre otros hallazgos, fue el principal impulsor de la corriente alterna, que impulsó la Revolución Industrial) y otras revestidas de gran opacidad (al fallecer, el Gobierno estadounidense requisó todos los documentos de su despacho). De hecho, su figura acabó siendo mítica gracias a sus afirmaciones, en muchos casos aparentemente inverosímiles, y a su talante excéntrico. Incluso su muerte es un verdadero misterio, afirmándose en unos casos que falleció en la más absoluta pobreza y en otros casos que desapareció en extrañas condiciones.

Así que no podía existir mejor epicentro narrativo que la figura de un genio como Tesla, y Gorka E. Argul ha sabido cómo construir un emocionante thriller a partir de él. Por medio de capítulos breves, fogonazos narrativos que nos sitúan con celeridad en distintas escenas y que centran la trama en diversos personajes, viajaremos a una aventura llena de ciencia, descubrimientos asombrosos y oscuros intereses. ¿Serían posibles algunas de las futuristas afirmaciones de Tesla? ¿Qué nos ha ocultado la Historia sobre su legado científico? ¿Qué relación mantuvo Albert Einstein con el investigador de origen serbio?

“La llave de la eternidad” comienza, como no podía ser de otra forma, citando a Tesla («Dejen que el futuro diga cuál es la verdad y evalúe a cada uno, según su trabajo y logros. El presente es de ellos; pero el futuro, por el cual trabaje tanto, es mío») y presentándonos a Patrick Stevens, joven reportero del New York Times que tiene un extraño don: cuando toca un objeto, inmediatamente puede visionar un fragmento de la vida pasada que éste encierra. Su infancia no fue demasiado feliz; su padre, que era militar, desapareció en una misión siendo él niño.

Ahora que es adulto, la soledad de la soltería no parece desagradarle y disfruta de la compañía de su gato Frank, al cual lleva a todos lados dentro de una mochila. Su trabajo en el New York Times le va verdaderamente bien; pese a la relación de amor y odio que mantiene con su jefe George Brock, éste le considera el mejor periodista de su plantilla y la verdad es que le deja mucha libertad en su trabajo.

Lo que parecía comenzar como un día perfecto, pronto se quebrará. A pesar de ser su favorito (o precisamente por eso), su jefe le ha encargado que recoja en su nombre un paquete de una tienda de antigüedades. Cuando el dueño de la tienda le muestra el contenido del paquete, figuritas de arte precolombino, Patrick se sumerge en una extraña visión («la imagen de un puerta de piedra se visualizó ante sus ojos y un símbolo extraño grabado en ella le obligó a abrirla y acceder a su secretos»). Por si eso fuera poco, al salir de la tienda y todavía aturdido por la experiencia, es testigo de una inmensa explosión en la biblioteca pública.

Al entrar a buscar heridos, se ve obligado a ejercer de héroe y salva a una mujer («Al levantar su cara, Patrick sintió una sensación familiar, como si la conociera de toda la vida, pero nunca antes la había visto. Notaba como una corriente eléctrica recorriendo todo su cuerpo»). Una vez salvada del fuego y la destrucción, decide huir de ahí antes de que lleguen sus compañeros periodistas y convertirse él mismo en noticia (el cazador cazado, aunque sea en tan valiente acción). Achaca la misteriosa sensación eléctrica percibida antes a la adrenalina del momento. Aún no sabe que esa mujer se llama Alexandra, que es su vecina y que muy pronto se va a volver a encontrar con ella.

Para completar el ajetreado día, cuando llega a la redacción del periódico su jefe le encarga un trabajo que a Patrick no le hace demasiada gracia. Se trata de una conferencia en el Empire State sobre nuevas aplicaciones del láser en la óptica: deberá asistir y escribir un pequeño artículo sobre ello. Dado que nuestro protagonista es bastante escéptico respecto a las nuevas tecnologías, no está muy al tanto del tema. Su jefe le explica que es un experimento sobre transferencia de materia, y Patrick recuerda a un viejo amigo, John Campbell, que precisamente pertenece al mundo de la Física y podrá ponerle un poco al tanto de en qué consiste el experimento.

Cuando le llama, para su sorpresa su amigo le comenta que precisamente él pertenece al equipo de científicos que han preparado la demostración, y le promete que será el primero en la rueda de preguntas que se celebrará después. Navegando un poco en la red, Patrick descubre que los principales promotores de esta conferencia científica son Thomas Blake y Terry McRack, y que presentarían un nuevo y revolucionario modelo sobre la trasferencia de materia entre dos puntos distantes mediante una demostración práctica.

«A varios niveles bajo tierra, bajo el suelo del instituto tecnológico de Massachusetts, el gran laboratorio trabajaba a contrarreloj. Faltaban datos por analizar y un contador de luz había saltado. Los técnicos trabajan a toda velocidad para solucionar el caos que ese había formado. “El gran proyecto”, como algunos lo llamaban, descansaba tranquilamente en una plataforma metálica elevada. Debían desmontar su delicada estructura para que no surgiera ningún problema y, posteriormente, sin ninguna sorpresa o complicación, se pudiera volver a montar pieza por pieza una vez llegara a su destino.»

Mientras Patrick se desplaza a la demostración, conoceremos a un grupo de cuatro operarios que tienen intenciones nada claras y se encuentran en el lugar de la conferencia, el Empire State. Mientras Lisa, una de ellos, vigila atenta desde su puesto de operaciones, Luke y Fran (a la sazón marido y mujer) se encuentran robando una carpeta con valiosos datos. Todo parece salir a pedir de boca, pero cuando han conseguido huir con ella, descubren que en su interior falta una hoja que contiene una lista y que es vital para su proyecto. Recuerdan que se debió caer cuando escapaban en el ascensor, y deciden volver a buscarla. Sin embargo, es demasiado tarde. Patrick, mientras subía hasta la planta donde se desarrollará el experimento, la ha encontrado en el suelo del ascensor y se la ha guardado en el bolsillo (aunque desconoce la importancia que tiene).

Nikola Tesla

Nikola Tesla

La demostración resulta ser todo un éxito: los científicos demuestran que son capaces de hacer viajar isótopos de un recipiente a otro y, efectivamente, John le cede el primer turno en la rueda de prensa. Sin embargo, cuando Patrick trata de acercarse a hablar con su amigo, comprueba que éste está demasiado solicitado por periodistas y colegas y decide dejarlo para más tarde. Cuando consigue contactar con él, acuerdan que Patrick escriba un artículo más desarrollado sobre los trabajos científicos que su amigo junto a sus compañeros están realizando, y que para ello viaje a Massachusetts, donde conocerá sus instalaciones en el MIT (Massachusetts Institute of Technology). Al día siguiente, John le enviará un sobre con el billete de avión y algunos documentos que le serán de utilidad.

Al volver a la redacción con el artículo escrito, Patrick descubre en el despacho de su jefe, hablando con éste, a la mujer que salvó del incendio. Resulta se llama Alexandra (aunque prefiere que la llamen Alex) y es hija de Thomas Blake, uno de los científicos implicados en la gran demostración, además de gran amiga del jefe de Patrick. Alex le explica que lo único que vio antes de la explosión fue que entraba un misterioso hombre con gabardina. Para celebrar su reencuentro y de paso para conocerse un poco mejor, Patrick y Alex van a cenar a un restaurante cercano, sin saber que son estrechamente seguidos por el grupo de Lisa, y por el propio encargado del restaurante, que resulta ser Dick Thompson, el cual veremos que le hizo una promesa a la madre de Patrick y que no va a cesar en su empeño de cumplirla. ¿Sabremos pronto cuál es?

Al día siguiente, nuestro protagonista recibe efectivamente el sobre de John, pero al abrirlo descubre, junto al billete de avión, una llave y una extraña nota escrita de puño y letra por su amigo: “No tengo mucho tiempo para explicártelo todo. La llave que has visto pertenece a una taquilla del aeropuerto JFK. En su interior, hay un artefacto muy valioso. Con tiempo lo entenderás todo, no te preocupes. Ahora mismo eres el único en quien puedo confiar, doy gracias a que coincidiéramos ayer”. Sin perder tiempo, Patrick marcha al aeropuerto, sin saber que su vida nunca volverá a ser igual.

Una vez en la terminal, en la taquilla que indica la inscripción de la llave encuentra una maleta. Al abrirla, descubre un misterioso cofre y varias carpetas de documentos de alto secreto («En las tapas de los expedientes apareció el mismo logotipo, ese sello que cualquiera periodista mataría por tener en sus manos. Todos tenían el sello impreso de “Top Secret”»). Hay además varias fotografías, al darle la vuelta a una de ellas lee la inscripción: “Albert Einstein y Nikola Tesla, 1943, Proyecto ArcoIris”. Al leer los documentos, Patrick vuelve a tener uno de sus trances, viajando instantáneamente a una perturbadora habitación metálica, despertándose un instante después («¿Qué había sido eso? ¿Había revivido un momento del pasado? ¿Era posible?»).

Una vez en Massachusett, lo recibe John víctima de una gran nerviosismo, y le comunica que le siguen. Consiguen escapar en coche, pero son estrechamente vigilados y perseguidos por sendos vehículos. En uno de ellos viaja el equipo de Lisa, Fran y Luke; en el otro, el supuesto encargado de restaurante Sam Beckson y Dick Thompson, que como veremos guardan muchos secretos tras sus tranquilas apariencias. Por si fuera poco, descubriremos que también son seguidos por Rod, un enigmático hombre con gabardina al que acompaña Maximillian Sheppard, capitán del ejército estadounidense. Si está junto a Rod es por órdenes de su abuelo, aunque desconoce el porqué. ¿Será Rod el mismo hombre con gabardina que Alexandra vio entrar en la biblioteca justo antes de la explosión? ¿Qué planea junto a su compañero, el capitán y la elevada tecnología de seguimiento de la que disponen? ¿Qué relación tiene con el equipo de Fran y compañía? ¿Qué misterioso encargo ha recibido Maximillian de su abuelo, para tener que unirse al grupo de seguimiento de Rod?

Einstein

Albert Einstein

John le explica que el cofre que contenía la maleta ha sido estudiada durante los últimos quince años en el laboratorio donde él trabaja. Si están en lo cierto, su proyecto de investigación cambiará el mundo. Pero antes de eso, falta una pieza clave para finalizarlo. Hay que encontrar a una persona, el bisnieto de Einstein, que recibió como legado una reliquia que se transmitía de padres a hijos en su familia: una llave.

«—Deduzco que nuestra misión es encontrar ese colgante, cueste lo que cueste.
—Exacto —dijo John— y creó que se lo que es. Una llave.
—¿Una llave —dijo Patrick—. Creo que pasas mucho tiempo ahí abajo, estés donde estés.»

El cofre fue fabricado por Nikola Tesla, y responde a una tecnología inaudita para la época. Un miembro del equipo de científicos decidió sacarlo de los laboratorios antes de la demostración, puesto que desconfiaba de uno de los inversores. Cuando Patrick lo vuelve a tocar, descubre lo que pasó cuando Tesla desapareció en una bola de luz. John le cuenta que se debe a su poder sinestésico, que le permite ver imágenes a partir del tacto.

Habremos descubierto así el primero de los misterios de la novela, pero aún nos queda mucho por saber: nos sumergiremos en una aventura que nos acelera el pulso, que se interna en el complejo laberinto de la Historia y con la que descubriremos que todos los personajes de esta novela tienen un secreto y en ocasiones muchos. Disfrutaremos con las excelentes descripciones narrativas del autor, que nos hacen viajar dentro de la trama como si la observáramos con nuestros propios ojos, asemejándose en muchas ocasiones a un buen film de acción en el que todos los personajes aportan un enorme grano de arena a la trama. La dificultad para discernir quiénes tienen buenos propósitos y quiénes los peores será otro de los alicientes que nos llevarán a devorar página tras página esta obra. Descubriremos que el cofre encierra fórmulas importantísimas escritas de puño y letra por el propio Einstein y unas tarjetas de energía que fueron fabricadas por el propio Tesla. Recordaremos entonces la lista que encontró Patrick, y que incluye los nombres de personajes tan poderosos como el Director de DARPA, el Director de la NSA, el Director Del MIT y otros aún desconocidos que tendrán que ir identificando. Viajaremos a lo largo de la geografía estadounidense con Patrick, John y Alex. Nos serán desvelados por fin los secretos de la enigmática vida de Patrick, que se demuestran ser una quimera articulada y poco a poco tomará forma y sentido esta gigantesta historia de espionaje, oscuros intereses y mercantilización de la tecnología.

Queda claro, por el buen resultado de esta novela, que su diseño y redacción fue un trabajo leonino de Gorka E. Argul, que ha creado una obra que fascinará a lectores de todas las edades, y que esperamos sea el comienzo de una saga. Sólo cuando una obra se organiza así y se condimenta con una investigación tan profunda se consigue que sus más de cuatrocientas páginas te sepan a poco. Su recreación de los hallazgos tecnológicos del siglo XX permiten que realidad y ficción se fundan de una manera asombrosa, y que el lector aprenda a la vez que disfruta. Misterio, asesinatos, complots internacionales y mucha energía para una novela que promete dar mucho que hablar.

Autora de la reseña: Letras Letras Letras

BIOGRAFÍA DEL AUTOR: GORKA EUGENIA ARGUL

Gorka Eugenia ArgulEscritor y diseñador gráfico. Deslumbrado por la enigmática figura del científico Nikola Tesla, en 2009 comenzaba a escribir su primera novela, “La llave de la eternidad”, que le llevó más de cinco años terminar y para la cual desarrolló una importante labor de investigación sobre los inicios de la ciencia contemporánea. Esta obra será la primera de una saga.

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Amazon (papel y kindle) > http://amzn.to/1Vw7zvd

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Entrevista en Radioeuskadi (Audio):

video reportale de tele7

Presentación del libro en Barakaldo

 

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