La ruta de los emergentes – MUNDO MUSICAL

Hola Amig@s, Esta vez me arranco a escribir un poco sobre la emergencia musical… ‘Dícese

durban ktbHola Amig@s,
Esta vez me arranco a escribir un poco sobre la emergencia musical…

‘Dícese emergente el artista o propuesta saliente que aspira a alcanzar un hueco en una escena o panorama artístico…’

Como bien escribí un día, muchos artistas no dejarán de emerger de por vida, como algunos lograrán trabajar dentro de un parámetro posible, y sólo unos pocos lograrán explosionar dentro de la industria y el mercado que les aguarda.

Lo que aquí me propongo a redactar no es más que una incursión al mundo del peregrinaje musical y sus idas y venidas. Recientemente he hecho una entrada de blog que he titulado “Perdiendo la camisa Tour” dónde brevemente he podido plasmar una sensación quizás errante, pero no muy desencaminada, sobre los palos de ciego que a veces se tienen que dar para mostrar una propuesta artística.

El artista emergente va a lomos entre el mundo amateur y el mundo profesional. Imagínense todo lo que tiene que llevar a dos manos: Por un lado la supervivencia y el trabajo ajeno a sus artes, y por otro, la profesionalización y evolución constante en su carrera. A todo esto hay que añadir la financiación que se necesita para poder seguir trabajando, ya sea en instrumentos, producciones, formación y demás.

Normalmente el artista nace de la escena local, que además está dentro de sus recursos y posibilidades, ya sean por los factores de espacio, tiempo y logística. Es un banco de pruebas y un salir del nido, algo así como desvirgar su propuesta artística. Después viene la escena foránea que se asume con riesgo y aventura, y que suena entre vacaciones, experiencias vivenciales y trabajo. Con el paso de los años e insistir (eso si no se perece en el intento) el artista puede hacerse un hueco en la escena o circuito musical.

No queda otra que ir a distintos sitios dónde nadie conoce tu arte, abrirse camino y probar fortuna. Hay muchas salas y locales pequeños regentados por gente que ama el arte y quiere ofrecer algo diferente en su proyecto empresarial. Éstos arriesgan por los desconocidos artistas por varias razones, ya sea con el fin de promocionarlos, como también asumir y traer arte a sus negocios de un modo asequible. Muchos conocemos lo que es un caché y en el caso de algunos artistas, es inviable de pagar. Aunque de todas maneras es increíble como grandes artistas tienen que amoldarse a las circunstancias de la oferta y la demanda para poder trabajar. Hoy en día se están viendo casos de grandes profesionales que van a tocar a sitios por ridículas cantidades, como si de un divertimento de adolescente se tratase.

Otro día se podría hablar de algunas fórmulas que existen para estafar o ‘ningunear’ a los artistas, y que ‘perros viejos’ del mundo de la noche (o del espectáculo) se las ingenian para achuchar a esos emergentes deseosos de mostrar sus propuestas. Aunque no todo es hostil en las rutas de los faranduleros, ya que siempre te encuentras grandes gentes que apoyan y alientan a los artistas, como también buenos samaritanos y hosteleros que arriesgan una y otra vez por el arte. No es fácil dignificar el oficio, ni tampoco es fácil tener contentos a los artistas y empresarios, o al mismo público que a veces es carente por la mala gestión u organización de los eventos.

Quizás sea un viaje a ninguna parte, o una apuesta en una carrera sin final. Llamémosle emergencia, búsqueda artística, idas y venidas… Lo que si está claro es que el artista tiene que estar siempre en continuo movimiento.

Autor: Iván Durban

@ivandurban
www.lameva.net/durban

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