«Cotidiano delirante», una ópera prima que curará las grietas de los corazones más sensibles | #MundoLiterario

«Cotidiano delirante» es la primera colección de relatos de Alex Vargas, publicada este año por

«Cotidiano delirante» es la primera colección de relatos de Alex Vargas, publicada este año por Ediciones Atlantis. Una obra de reivindicación existencialista para lectores con ganas de reflexionar. Escribe la reseña nuestra compañera Carmen Díez Salvatierra:

[dropcap]E[/dropcap]stamos ante una ópera prima en la que cada página desprende una sensibilidad demasiado contagiosa. Cotidiano delirante es un libro de relatos acerca del fracaso, la impotencia, el miedo y el amor. Temas igualmente universales en los que cualquier lector o lectora se verá fácilmente reflejado. Precisamente ese es uno de los puntos fuertes de esta colección de relatos escrita en un momento de desorientación personal y profesional de su autor. No en vano uno de los personajes afirma, en cierto momento: “Intento escribir mi desilusión, expresar mi súbita caída”.

cubierta-jpg-Cotidiano-delirante

Existen, por tanto, evidentes tintes autobiográficos. El personaje de Alex aparece en varios de los relatos, a pesar de ser un pseudónimo. De esta manera, el autor nos habla de las mil caras de la soledad en una gran ciudad como Barcelona, donde todo parece diluirse y camuflarse, donde las vidas personales no importan demasiado.

Cualquiera habrá vivido situaciones semejantes y, muy probablemente, se habrá sentido como l@s personajes que habitan en “Afinidades”, “Vacas flacas”, o “Cicatrices”. Otra cuestión es transformar en literatura los demonios internos. Eso sí es más complicado.

“Cicatrices” es el último de los relatos, y llama especialmente la atención por constituir en sí mismo una novela corta, dada su extensión de más de setenta páginas. En ella, el autor hace de la literatura el germen del amor entre dos [pullquote-left] «Cotidiano delirante es un libro de relatos acerca del fracaso, la impotencia, el miedo y el amor. » [/pullquote-left]personas que acaban de terminar sus respectivas relaciones y que no encuentran trabajo. De esta forma, la literatura constituye siempre un ejercicio vivificador: se convierte en refugio y consuelo de l@s inadaptad@s y en nexo de unión entre personas a priori muy diferentes, como son Andréu y Amanda.

Si algo tienen en común todos los relatos es que son el resultado de una reflexión muy profunda de quien se ha visto llamado a habitar el subsuelo dostoyevskiano y la derrota bukowskiana. Sus personajes, que [pullquote-left] «Las consecuencias humanas de una crisis voraz y de un sistema de producción que exige a l@s ciudadan@s cada vez más volatilidad, más versatilidad y más competencia entre ell@s» [/pullquote-left] a veces saltan de un relato a otro, son hombres y mujeres desubicad@s en un mundo que quizá ha empezado a ir demasiado rápido. Aunque no sería justo olvidarnos de los divertidos personajes de “Memoria histriónica”, cuyo protagonista, un borracho, se atreve a tocar canciones profanas en el órgano de una iglesia, provocando el caos entre los feligreses.

Aun así, en todos los cuentos subyace un trasfondo romántico, en la acepción original del término. Un romanticismo idealista y antiburgués, que se revela contra los imposibles, que intenta hacer de la vida un lugar más habitable.

En definitiva, en todos los relatos se aprecia, con demasiada evidencia, las consecuencias humanas de una crisis voraz y de un sistema de producción que exige a l@s ciudadan@s cada vez más volatilidad, más [pullquote-right] «El autor nos habla de las mil caras de la soledad en una gran ciudad como Barcelona, donde todo parece diluirse y camuflarse»[/pullquote-right]versatilidad y más competencia entre ell@s. Consecuencias como la ansiedad o la depresión que los personajes intentan combatir acercándose a la naturaleza y a otros seres humanos a través de la compasión y el amor.

Cotidiano delirante es una obra recomendada para toda aquella persona solitaria, deprimida, fracasada o sencillamente parada. Gente que se sentirá menos sola cuando conozca a unos personajes de gran ternura que, sin embargo, parecen no encajar en la sociedad actual. Porque no son eficaces, porque no son productivos, ni frívolos, ni superficiales; gente a la que le afecta el entorno, las relaciones interpersonales; gente que piensa y siente demasiado, demasiado para este mundo, y sobre todo demasiado para la época que les ha tocado vivir. Es por eso que nos deja frases tan impactantes como esta:

“Al que vive en la utopía solo le deseo una cosa: que pueda morir con ella, que no se le desmonte por el camino”

Ojalá.

Autora de la reseña: Carmen Díez Salvatierra

Comprar el libro ahora

BIOGRAFÍA DEL AUTOR: ALEX VARGAS

Cursó el Bachillerato de Letras. Después se dedicó a trabajos diversos hasta que decidió dedicarse a la literatura. De esa época de desorientación nacen sus primeros relatos, los de un hombre autodidacta amante de la lectura. Igualmente, su experiencia personal le ha servido de instrumento para la escritura de Cotidiano delirante.

DSC_0014

ENLACES DE INTERÉS

Perfiles del autor en redes sociales:

 

Deja un comentario, pulsando AQUÍ

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.