El observador, de Eugenio Piñero

Eugenio Piñeiro: «Los hechos descritos en mi novela, aunque sean insólitos, podrían suceder mañana mismo» | #MundoLiterario

Entrevistamos a Eugenio Piñeiro, cuya nueva novela de ciencia ficción, “El observador” (Atlantis Ediciones), reflexiona

  • Entrevistamos a Eugenio Piñeiro, cuya nueva novela de ciencia ficción, “El observador” (Atlantis Ediciones), reflexiona sobre el rápido avance de la tecnología.
  • La acción transcurre en un futuro próximo e indeterminado en el que la tecnología ha crecido tremendamente, pero la sociedad sigue siendo perfectamente reconocible.
  • Una obra a camino entre la distopía y el thriller.

El observador, de Eugenio Piñero

La tecnología, las redes y la vigilancia son los principales elementos de tu novela El Observador. ¿El progreso nos lleva inexorablemente a la pérdida de la privacidad?

No, inexorablemente no. Uno de los motivos por los que me animé a escribir El Observador, es para alertar al lector sobre el peligro que conlleva confiar ciegamente en la tecnología actual y en la que está por venir. Dentro de poco se podrá conectar a Internet cualquier electrodoméstico que tengamos en casa, y si alguien decide llevar a cabo esta conexión, debería preguntarse si le conviene arriesgarse a que le pirateen la casa a cambio de tener leche fresca en su nevera inteligente.

Así que este proceso no es inexorable. Se puede detener, pero para ello, la gente tiene que ser consciente de los peligros que entraña aplicar estas mejoras tecnológicas en su estilo de vida. Pero reconozco que es muy difícil de evitar. Hoy en día, apenas se puede hacer cualquier transacción económica sin recurrir a la ayuda de los bancos. De hecho, los usuarios de tarjetas de crédito, que se niegan a llevar efectivo encima, tienen que apechugar con la posibilidad nada remota de que alguien de las altas esferas le vigile las cuentas. Además, existe un interés oculto de que todos seamos usuarios de dinero electrónico o de que instalemos el Internet de las cosas en nuestros hogares. Y lo peor de todo es que la gente no parece, o no quiere, percatarse de que nuestra privacidad está amenazada con todos estos inventos que nos hacen la vida más fácil.

En tu novela, la acción transcurre en un futuro próximo e indeterminado en el que la tecnología ha avanzado, pero la sociedad sigue siendo perfectamente reconocible. ¿Dirías que es una distopía o el componente de thriller es más importante?

Pasó una cosa muy curiosa cuando escribí El Observador. Cuando empecé a redactarla, era una novela de ciencia ficción. Pero cuando terminé de escribirla, el devenir de los hechos actuales la han convertido en un thriller tecnológico.

Y es que últimamente han estado sucediendo fenómenos que bien podrían ser hechos de esta novela. ¿O no se enteraron del accidente, y del pirateo, del coche Tesla? ¿O lo del ataque informático del virus Wannacry, que tuvo su repercusión mundial? ¿O de la retirada del mercado, durante las pasadas Navidades, de una muñeca que se podía piratear a través de su dispositivo bluetube? ¿O lo del televisor inteligente que se puede piratear y usar como dispositivo de vigilancia?

Porque no es cierto que esta novela esté ambientada en un futuro de dentro de 20 años para acá. Más bien, de 10 años en adelante. Los hechos descritos en mi novela, por muy insólitos que puedan parecer, pueden suceder mañana mismo.

La novela transmite de alguna manera un mensaje de esperanza. ¿Crees que hay esperanza para la sociedad en que nos estamos convirtiendo?

Dependerá mucho de la sociedad en que queramos vivir o lo que permitimos que sea. Lo cierto es que la actual sociedad tecnológica no difiere tanto de cualquier otra sociedad histórica del pasado de la Humanidad. Tengo el convencimiento de que, en general, la gente es buena. Pero basta con que haya un solo individuo perverso y egoísta en un grupo para echarlo todo a perder, y más aún con la tecnología actual. ¿Cómo sabemos que lo del mencionado virus Wannacry no fue obra de un solo individuo con demasiadas ganas de ganar dinero fácil? Sería la prueba de que un único individuo o un grupo reducido, pueden sembrar el caos en el mundo con solamente pulsar un botón.

No obstante, como ya he dicho, creo que la inmensa mayoría de la gente quiere vivir en paz. Si no me creen, fíjense en que los videos de Youtube que más se visionan, son los de animalitos haciendo monadas o los de niñitos riéndose. No son los de chicas sexualmente activas o de vagabundos peleándose.

El observador

¿Dónde podrán sus lectores comprar este libro?

Está a la venta en la página web de Ediciones Atlantis. También está disponible en Cada del Libro y en otras páginas web de cuyos nombres son incapaz de acordarme. O si lo prefieren, pueden acudir a su librería habitual para encargarlo, aclarando título, autor y editorial; El Observador, por Eugenio Piñeiro Mejuto, de Ediciones Atlantis.

¿Cuáles dirías que son tus referentes literarios principales?

El principal referente de El Observador es Ghost in the Shell, el manga de Masamune Shirow, del que se estrenó una versión cinematográfica este año protagonizada por Scarllet Jonhanson. De esta obra saqué la idea principal de mi novela, la existencia del Titiritero, un hacker que se dedica a piratear seres humanos cibernetizados. También aprendí de este cómic casi todo lo que hay que saber sobre espionaje electrónico.

De hecho, El Observador nació durante un curso de guión televisivo que hice en 2012, en La Coruña. Como no es económicamente rentable hacer una versión española de Ghost in the Shell, protagonizada por un comando de élite, con sus escenas de acción y su alta tecnología, me limité a llevar al Titiritero al mundo actual. Es un relato que volvió con fuerza a mi cabeza cuando terminé de escribir El Heraldo del Caos. Así que, prácticamente, es una historia que escribí para quitármela de encima, aunque cuando terminé, la encontré bastante publicable.

Y luego hay otras referencias que están surgiendo en reseñas durante estos meses. A mí nunca se me ocurriría comparar mi humilde obra con 1984, de George Orwell. Hace poco, una profesora de lengua española me lo comparó con el realismo mágico sudamericano, dejándome alucinado. Y a veces, mientras escribía El Observador, me dio la impresión, por la cantidad de personajes que tiene, que estaba redactando una versión cibernética de El Padrino de Mario Puzo.

En más de una ocasión, te has definido como un biólogo desencantado. ¿Por qué ha sido así? ¿Qué hay de tu formación científica en tus novelas?

Para empezar, me pasé los años de carrera estudiando fórmulas químicas, rutas metabólicas y una infinidad de organismos unicelulares, vegetales o invertebrados de todo tipo. De hecho, entre todas las asignaturas que estudié, solamente hubo una en la que pude estudiar mamíferos.

Y por otra parte está la cuestión de las salidas laborables. O estás encerrado de por vida en un laboratorio, sin contacto con el mundo exterior y analizando moléculas que no puedes ver a simple vista, o sales a hacer trabajo de campo, soportando las inclemencias del clima.

O también, puedes dedicarte a la divulgación científica, que es lo que hago de paso que saco brillo a mi vena creativa, aletargada por mis años de universidad. He publicado en Amazon un trabajo sobre el altruismo biológico (sí, amigos, hay animales que presentan comportamiento altruista, y sin ser religiosos o haber recibido educación cívica). De alguna u otra manera, estoy hablando de esta forma de altruismo en mis novelas, confiriendo este comportamiento a los protagonistas, y cargando a los antagonistas con rasgos egoístas.

Así que de paso que entretengo, también educo y elevo. Porque aprendí conceptos en mi carrera universitaria que creo que todo el mundo debería conocer, como el del mencionado altruismo biológico, o el del experimento de Miller, que se cita al final de El Observador.

¿Cómo ha sido su experiencia de publicar con ediciones Atlantis?

De momento, es satisfactoria. Gracias a ellos, tengo la oportunidad de ver mis obras materializadas en libros. Incluso ya he entrado en contacto con otros escritores de la misma editorial, ganando la oportunidad de que promocionemos mutuamente nuestras criaturas.

Aunque lo cierto es que Atlantis es la única editorial que al día de hoy me hace caso. Estoy intentando expansionarme con otras editoriales, pero hasta la fecha, Atlantis es la única que se atreve a apostar por mis obras.

¿Dirías que utilizas a menudo las redes sociales ? ¿Qué aportan a los autores?

Teniendo en cuenta de qué va El Observador, por muy chocante que pueda parecer, no soy un gran usuario de las redes sociales. Mi teléfono móvil solamente sirve para establecer comunicaciones de telefonía y mensajería. El ordenador en el que escribo mis novelas carece de conexión a Internet. Y solamente frecuento las redes sociales los fines de semana.

Sin embargo, aparte de recurrir a los servicios de promoción de El Universo La Maga, este año me ha sido beneficioso tener cuenta en Twitter. Me pasé la semana anterior a mi visita a la Feria del Libro de Madrid sumergido en esa red, buscando, entre los seguidores de los escritores que conocí el año pasado, usuarios que en su perfil declaraban ser lectores empedernidos. Así que les twitteé, anunciando mi próxima visita a Madrid. Y creo que funcionó, porque a través de esa red, debió de salir esa lectora a la que le firmé un libro. Pero no me preguntéis quién era, porque ya no me acuerdo de su nombre y no soy capaz de adivinar cuál es su cuenta, de entre las decenas que twitteé durante mi particular cacería del lector.

¿Cómo ves el panorama de la lectura en España?

Francamente, creo que soy el menos apropiado para responder a esta pregunta. Yo solamente me entero de que tal obra literaria es un best-seller, cuando ya salió el trailer de su adaptación cinematográfica.

Así que todo lo que sé, lo veo en los noticiarios, incluyendo el auge de las lectoras (pues en España, leen más las mujeres que los hombres). Por lo tanto, me viene bien que se sepa que mis personajes femeninos suelen tener tanto o más protagonismo que mis personajes masculinos. Porque pienso que los escritores actuales, tanto sean hombres como mujeres, tenemos la obligación moral de contrarrestar toda la literatura universal anterior, que promociona el típico patriarcado rancio, opresivo y machista.

Imagínate que uno de tus amigos/as quiere escribir. ¿Qué consejos le darías?

Para empezar, que empiece a publicar cuanto antes. Si hace años yo hubiera sabido lo que sé hoy, no habría esperado a terminar la carrera universitaria para lanzarme a esta aventura.

Hoy en día existe Wattpad, una página web en donde escritores aficionados pueden publicar sus obras amateur. Es un buen sitio para empezar. Puedes comprobar si vales para escribir, al tiempo que vas acumulando lectores, que ya te conocen y te leerán cuando vayas a publicar historias en serio.

Pero lo que no se puede hacer, bajo ningún concepto, es dejar los estudios (o el trabajo) a un lado. Las musas del escritor se alimentan de las experiencias y conocimientos acumulados por el autor. Si quieres que tus historias sean grandes, es imprescindible que dispongas de un gran bagaje cultural.

¿Qué has podido aprender de tus lectores?

De momento, los lectores más allegados a mí, se limitan a señalarme las erratas (una coma fuera de sitio, un letra ausente o de más, cosas así… ). Pero aparte de estas minucias, todavía nadie se me ha quejado por haberme cargado a tal personaje, o que mis relatos sean demasiados violentos, o que abuse o no de situaciones adultas.

No obstante, ser escritor es un trabajo en el que nunca se descansa, con el autor sometido a un constante proceso de evolución y superación. Por esta razón, cada novela nueva que escribo, suele ser mejor que la anterior.

Leer la reseña:

La nueva novela de Eugenio Piñeiro: «El observador» (Atlantis Ediciones)

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Biografía del autor: Eugenio Piñeiro

Escritor, mangaka frustrado, biólogo desencantado, lector de Ghost in the Shell, autor de El Heraldo del Caos y creador de historias, Eugenio Piñeiro Mejuto concibió la idea de El Observador durante un curso de guión en el 2012. Pensada originalmente para que fuera una serie de televisión, El Observador es una historia que volvió con fuerza a su cabeza durante la escritura de su primera novela publicada por Ediciones Atlantis. Se trata de un relato que entretiene al lector al tiempo que es alertado sobre los peligros del mundo informatizado de los actuales tiempos que nos ha tocado vivir.

El escritor Eugenio Piñeiro

El escritor Eugenio Piñeiro

Enlaces de interés

http://www.edicionesatlantis.com/catalogo/4/el-observador/1275/

http://elobservadornovela.blogspot.com.es

https://www.facebook.com/eugenio.pineiro

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https://plus.google.com/u/0/+EugenioPiñeiroescritor

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