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“Sin criterio”, de Áurea L. Lamela: lo arbitrario carece de legitimidad | #MundoLiterario

La escritora lucense Áurea L. Lamela publica «Sin criterio» (Éride), su tercera novela. Una vez

  • La escritora lucense Áurea L. Lamela publica «Sin criterio» (Éride), su tercera novela.
  • Una vez más está protagonizada por la carismática pareja de investigadores de sus anteriores novelas, el inspector Zalo Alonso y la forense experta en perfiles psicológicos Carmela Archer.
  • Un universo de corrupción en el cual la autora nos recuerda lo que ya dijo el sociólogo Robert K. Merton: lo arbitrario carece de legitimidad.
  • Escribe la reseña nuestra compañera Marisa Caballero.

Sin criterio

Como todas las tardes al terminar su trabajo en Santiago, el chófer deja a Verónica Soto en su casa situada en una zona residencial de Lugo. Se trata de la directora general de Función Pública de la Consellería de Facenda de la Xunta de Galicia

Es una mujer de cuarenta y cuatro años, altiva y antipática, un poco chabacana pese a su ropa cara. Divorciada hace pocos meses, ha renunciado a su hijo para dedicar más tiempo a su trabajo. También ha dejado muchos enemigos en su ascensión meteórica a las esferas del poder. Hoy le espera una sorpresa al traspasar el portal.

Su cadáver aparece por la mañana en el segundo descansillo. Han dejado un mensaje escrito con su propia sangre: “Por indecente”.

Su cadáver aparece por la mañana en el segundo descansillo. Han dejado un mensaje escrito con su propia sangre: “Por indecente”. Además de este enigmático mensaje, a la policía le llama la atención que le falte un zapato.

Muralla romana de Lugo

Muralla romana de Lugo

Por otra parte, han pasado tres años desde que apareció el cadáver de Ernesto Montero en el parque. Se había desnucado al caer borracho por unas escaleras. Lupe, su compañera (mujer cómoda y conformista), pese a vivir juntos estaba distanciada de él, inmersa en el affaire que mantenía con Gaspar, aburrida de las investigaciones que llevaba Ernesto, hombre obcecado e incorruptible. Tal vez por ello ha dejado pasar tanto tiempo en plantearse dudas sobre lo sucedido. Ernesto no bebía, y han desaparecido sus notas. Decide consultar con Sara, amiga de su pareja de los tiempos de la Universidad. Sabe que está casada con un inspector de policía y quiere exponerle sus dudas. Se siente vigilada.

Nos encontramos de nuevo con el inspector Zalo Alonso; con Carmela Archer (forense experta en perfiles psicológicos) y con Sara, esposa del inspector y médico endocrinóloga.

Comienza así una novela en la que nos encontramos de nuevo con el inspector Zalo Alonso; con Carmela Archer (forense experta en perfiles psicológicos) y con Sara, esposa del inspector y médico endocrinóloga (ahora de baja porque está en la recta final de su embarazo), además de una gran aficionada a la novela policíaca. A la familia se ha incorporado Simmel, un cachorro de pastor alemán.

Zalo es, además de agente, sociólogo. Es un hombre meticuloso, concienzudo, valiente, un auténtico perro de presa cuando cae un caso en sus manos. Enemigo de las armas y cinturón negro de judo, es aficionado, si la ocasión lo requiere, a hacer “un Colombo”. Es además un policía que rompe los esquemas comunes de la novela negra: se pregunta con frecuencia cómo los detectives de las novelas pueden fumar, beber, trasnochar y, después, ser eficientes.

Respetado por todos, sabe que el caso de Verónica se presenta difícil y que no solo afecta a las altas esferas de Lugo (con la cual se codeaba la víctima) sino también a la Xunta de Galicia.

Piensa en todo esto mientras le azota la lluvia. Echa de menos el sol de Madrid y está preocupado por Sara. Ella es feminista y luchadora, por lo que no acepta hacer de su embarazo una enfermedad que la incapacite. Aunque sienta ternura por el bebé que va a llegar, se niega a aceptar los cánones establecidos.

Zalo desconoce algo: su mujer ha decidido por su cuenta investigar, con ayuda de Lupe, la muerte de su antiguo amigo.

Sin embargo, Zalo desconoce algo: su mujer ha decidido por su cuenta investigar, con ayuda de Lupe, la muerte de su antiguo amigo. No sabe que va a remover un verdadero nido de escorpiones.

Los ayudantes del inspector, Pablo López (detallista y resolutivo) y Emilio Gómez (burlón y dado en ocasiones a simplificar demasiado), serán de gran ayuda para la investigación. Como hemos visto en otros casos, Zalo ha conseguido un buen equipo, en base a su capacidad de organización, diálogo y compromiso.

En la novela nos vamos a encontrar a personajes muy diversos, desde el exmarido de Verónica, Juan (hombre poco ambicioso que soñaba con una vida tranquila), Luis Barreiro (chófer de Verónica, que parece conocerla bastante bien), al médico Gustavo Muros (a quien la difunta arruinó la vida, igual que a Bandin), a la misteriosa Estrella, al matrimonio formado por Carlota y Jacobo Trigo, a la sexi Checha, a Genaro y Marcial (que comparten un secreto), a Victorino Janeiro y a numerosos personajes que, aunque en principio podrían abrumar, el lector irá encajando rápidamente en la trama.

La escritora nos sumerge de lleno en el Lugo más glamuroso y también el más turbio.

La escritora nos sumerge de lleno en el Lugo más glamuroso y también el más turbio. El lector conocerá los entresijos de la política y de empresas como Algasa, pero también la labor de asociaciones en defensa del medio ambiente y de cooperativas como Cesta Sana y Comercio Justo, comprometidas con una agricultura autóctona y el rescate de las tradiciones.

La trama profundizará con gran habilidad y documentación en un universo compuesto por constructoras todopoderosas, centros comerciales situados en lugares envidiables, chanchullos en los concursos públicos, sobornos generalizados…. Con los mismos requisitos se autoriza a unas urbanizaciones (véase As Beiras) mientras otras como Ribaprado están en los tribunales paralizadas alegando que es un pelotazo. Destacable el papel que cobran en la trama grandes empresarios como Victoriano Janeiro, su filosofía de los negocios y su vínculo con As Lomas de Santa Magdalena.

Río Mera

Río Mera

Conoceremos también la falsedad e intereses que esconden organizaciones que dicen defender un desarrollo sostenible o velar por el medioambiente. Podemos aplicar las palabras de la escritora cuando se refiere a este tranquilo lugar: “…esta ciudad tiene una vida propia, ajena a la mirada, por más profunda, detenida y duradera que pudiera ser, de cualquier outsider”.

La autora, gran conocedora de los seres humanos, nos irá mostrando en profundidad a sus personajes con todas sus miserias, sus miedos o su grandeza.

Como telón de fondo, la lluvia constante, los rincones acogedores que nos ofrece Lugo, donde todos parecen conocerse y no es posible guardar un secreto. Junto a ello, una maraña social y económica donde se entrecruzan poder, familias, sexo, amor, empresas e intereses encontrados. Puede resultar muy perjudicial para la salud intentar desenredar la madeja y más si tenemos en cuenta lo atractivo que resultan los parajes idílicos del Miño, y su afluente el Mera, para los grandes depredadores urbanísticos.

La autora, gran conocedora de los seres humanos, nos irá mostrando en profundidad a sus personajes con todas sus miserias, sus miedos o su grandeza. Al mismo tiempo, y de forma meticulosa, nos irá conduciendo al desenlace de esta nada fácil trama y nos muestra la visión del mundo que tienen.

Unos, son seres amorales a los cuales les sonríe la fortuna y el poder y no dudan en crucificar al oponente. Siempre encontrarán medios y una prensa complaciente a sus órdenes. También conoceremos el significado de ser “un misionero inconexo”.

Otros, intentan ser coherentes con sus ideales y lo van a tener muy difícil. Es evidente que cuando se chapotea en la corrupción, las personas íntegras salen perjudicadas.

Zalo Alonso y Carmela Archer formarán, una vez más, un equipo temible y compenetrado (no menos temible es Sara). Tal vez consigan que las investigaciones paralelas confluyan: veremos cómo “vuelven los fantasmas enterrados hace años” y si pueden conjurarlos nuestros protagonistas.

El tema es de tremenda actualidad. La escritora nos dice que los hechos podrían ocurrir en cualquier lugar, y así es. A la vista de lo que contemplamos cada día, la novela no sólo es verosímil, es instructiva.

La autora nos recuerda lo que ya dijo el sociólogo Robert K. Merton, de quien es gran admiradora: lo arbitrario carece de legitimidad.

Te plantea interrogantes como: ¿por qué durante años se ha consentido la corrupción y ahora hay esta avalancha persecutoria? ¿Siendo la imputación una fase del procedimiento judicial se utiliza para eliminar al enemigo? ¿Tiene razón Sara o Zalo en sus reflexiones sobre las escuchas telefónicas aunque sean autorizadas?

La autora nos recuerda lo que ya dijo el sociólogo Robert K. Merton, de quien es gran admiradora: lo arbitrario carece de legitimidad. Como veremos esta idea tendrá gran importancia en el desarrollo de la trama y el devenir de sus personajes. También comprenderemos que la ceguera del fanatismo puede convertir una causa noble en una causa innoble, pero también puede transformar lo altruista en  interesado. Se puede comprobar que en esta nueva novela Áurea L. Lamela continúa analizando no sólo la sociedad a través de su trama, sino también la raíz sociológica de los propios actos humanos tomando como foco sus personajes. Por supuesto, siempre como ingrediente que acompaña y da profundidad a la historia, pues el argumento (totalmente creíble y trabajado minuciosamente) es siempre el verdadero y único eje rector de “Sin criterio”.

No sabemos si nuestros protagonistas logran llegar a buen fin en sus investigaciones, pero sí vamos a disfrutar de una novela policíaca diferente, magníficamente documentada y valiente. También comprenderemos tanto el título de la novela como la dedicatoria… muy oportunos ambos.

Es la tercera novela de Áurea L. Lamela protagonizada por el inspector Zalo Alonso y la forense Carmela Archer. No es necesario haber leído las dos anteriores para disfrutar plenamente de ella, pero seguro que vas a sentir la necesidad de conocer y seguir los casos de esta pareja cuando termines “Sin criterio”.

Autora de la reseña: Marisa Caballero
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Biografía de la autora: Áurea L. Lamela

(Lugo 1959) es psiquiatra y escribe novela policíaca. Es autora de tres obras, Nadie sabía (2012) y Buena gente (2014) y la reciente Sin criterio (2016), protagonizadas por el inspector Zalo Alonso y la forense Carmela Archer, en una ciudad de provincias tan apacible desde fuera como convulsa por dentro.

Áurea L. Lamela

Áurea L. Lamela

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